Los alevines del Barça sacan de centro mientras los del Madrid celebran el gol

En el torneo alevín que enfrentó a Real Madrid y Barcelona los blancos marcaron un tanto que los ponía por delante. Mientras estos lo celebraban, los jugadores azulgranas sacaron pronto desde el centro y lograron un gol a puerta vacía, pues hasta el portero permanecía en la otra parte del campo felicitando a sus compañeros.

Un gol de picardía que, sin embargo, no subió al marcador porque los jugadores del Madrid no habían regresado a su campo. El partido finalizó 1-1, pero fueron los blancos los que se llevaron el torneo Vila de Peralada en los penaltis.

Marca el Alevín del Madrid y los del Barsa sacan mientras lo celebran. Los valores desde chiquititos pic.twitter.com/e3IxsakHYe— Urbanos (@maurbanos)

16 de abril de 2017

Un tipo de antes

Los aficionados al fútbol españoles tenemos razones para sentirnos en la actualidad los devotos custodios de un primoroso fútbol de toque, aseado y moderno, que se volvió hegemónico a partir de la Euro de Austria y de la aparición posterior del Barcelona de Guardiola. Hasta en el fútbol de base, que yo frecuento siguiendo a los prebenjamines del Canillas incluso allende las fronteras regionales -polvo, sudor y gasolina-, es difícil encontrar un equipo que no trate de jugar con la pelota pegada al suelo y que incluso de la cueva, bajo presión, no intente salir combinando. Esto ya se volvió genético, la especie se nos adaptó al tiqui-taca y los nuevos ejemplares se tiran paredes al llegarles su primer balón igual que la cobra trata de morder nada más salir del huevo.

Esto de ser vanguardia del fútbol moderno, dominar la Champions y sentirse en el centro mismo de este fútbol de dimensión universal con palcos vip y sin fondos de a pie inspira inevitablemente una profunda «nostalgie de la boue» que a mí me llena de añoranza de los años ochenta y noventa. Por ello, el hecho del fútbol que más me ha entusiasmado esta semana, aparte de lo del Real Madrid en Munich y lo de Isco en Gijón, ha sido la llegada de Tony Adams a Granada como entrenador. Que Tony Adams llegue como profeta salvador a la Liga del tiqui-taca tiene algo de evangelización inversa. Como si un monitor de combate fuera a liberar a unos muchachos inhibidos por la retórica de los pases en corto. Pero a mí me trae el recuerdo de aquel fútbol inglés poblado de tipos combativos, más eficaces tocando al rival que la pelota, de los que alguien dijo que la frase que deberían tener todos cincelada en la lápida era: «¿Qué coño miras?».

Algo así preguntó Vinnie Jones a Emmanuel Petit en el túnel de vestuarios durante la primera temporada en el Arsenal del francés. Al verlo intimidado, Tony Adams le dijo que ahora ya sabía que no iba a jugar al fútbol, sino a participar en una «street fight», una pelea callejera. A Petit lo llevó a la isla Wenger cuando, en la estela de Eric Cantona, alguien decidió que a la endogamia de reñidores en que se había convertido el fútbol inglés le convenía rebajarse la bravura mezclándose con un chorro achampañado de fútbol continental. Wenger abrió la primera misión entre paganos como un fray Junípero, y ahí empezó un proceso de homologación que iba a volver difícil, en su propio ecosistema, la supervivencia de los grandes ogros como Tony Adams, que además estaban impregnados de otra cultura perniciosa, la del alcohol, la de las borracheras como elemento cohesionador de un equipo. Para que se hagan una idea de cuánto penalizaba entonces no participar en semejante costumbre, existe la anécdota de que Paul Gascoigne hizo circular el rumor de que Graeme Le Saux era homosexual porque en una ronda pidió una copa de vino blanco. «Es que es medio francés», le dijeron, lo cual le sonó a confirmación de sus sospechas. El estado actual de Gascoigne recuerda de qué se salvaron los compañeros de generación que, como Tony Adams, lucharon contra la adicción y se dieron otra oportunidad en la vida. Y es seguro que Tony Adams, quien siempre tuvo capacidad de liderazgo, agitará el ambiente allá donde esté.

El último motivo por el cual ese Arsenal nos cae simpático es ya un cliché literario: se trata del equipo de Nick Hornby, el que le inspiró «Fiebre en las gradas», libro que, junto a «Damned United», la historia de Brian Clough, está entre mis favoritos para comprender cómo fue aquella época inglesa, cómo eran aquellos partidos hirsutos, qué sentía una hinchada al llegar a una oscura estación de tren temiendo una emboscada, y cuán hermoso era aquel estadio de Highbury en al que tuve tiempo de ir -y de ver a Tony Adams perdiendo 0-1 un derbi espantoso, «boring» de verdad, contra el West Ham- pero que el fútbol moderno condenó por obsoleto. El Arsenal juega ahora en un gran estadio idéntico a otros seis o siete.

Un refresco para Alonso

Fernando Alonso explicó que necesita paciencia para un mes que pronostica complicado después de sufrir el tercer abandono de la temporada el domingo en el Gran Premio de Baréin, donde compitió como pudo con «menos potencia que nunca». El asturiano asegura que empezará esta semana a estudiar y trabajar sobre su proyecto en las 500 millas de Indianápolis, según dice porque le servirá para «refrescar la mente».

«En la recta había coches a 300 metros y en la frenada los tenía al lado, me parecía imposible. Es lo que tenemos por ahora. Tenemos que tener un pelín de paciencia, esperar mejoras en la próxima carrera. Seguramente el próximo mes, tres o cuatro carreras, va a ser complicado. Ojalá en Barcelona sea la primera sin tantas rectas en la que seamos competitivos», afirmó en declaraciones a Movistar Plus.

Alonso no vio un problema en particular sino algo que persiste desde la pretemporada. «No sé cuánta potencia teníamos. Independientemente de lo que fuese somos demasiado lentos, tanto en cronometrado como en carrera. Estamos repitiendo lo mismo desde los test de Barcelona y por desgracia no hay mejora».

El piloto español reconoció que competir en la 500 millas de Indianápolis le servirá para dar un respiro a su cabeza por un temporada que no termina de arrancar. «Vamos a centrarnos un poco en las 500 millas. Un poco de estudio y estar en contacto con el equipo. Ver datos y cómo son las cosas ahí. Vendrá bien para la cabeza».

El dorsal 261, 50 años después

No fue la primera, aunque sí de forma oficial. No fue una líder feminista, aunque su historia pasó como tal. No ganó, pero su instantánea, siendo perseguida por los organizadores, tuvo mucha más relevancia que el nombre del vencedor. En 1967, Kathrine V. Switzer se convirtió en la primera mujer en recorrer un maratón con un dorsal oficial, el 261. Fue en Boston. Hoy, medio siglo después y ya con 70 años, la atleta vuelve a la salida, y a colgarse ese mismo dorsal con el que se convirtió en un icono del maratón.

Le gustaba correr. Una afición demasiado avanzada para la sociedad en la que vivió. Switzer, nacida en Alemania, nacionalizada estadounidense, comenzó a entrenarse con 19 años de forma oficiosa. En la Universidad de Siracusa, donde estudiaba Periodismo, era la única mujer que disfrutaba de desafiar al tiempo con un par de zapatillas. Se unió a las sesiones del equipo masculino de cross gracias al consentimiento del entrenador, Arnie Briggs, entusiasmado con la idea de tener a una mujer, la primera, entre sus filas. Fue él quien le puso en la cabeza lo maravilloso del maratón de Boston, pero también fue él quien le indicó que ese puesto en la salida le estaba vetado: ninguna mujer puede correr un maratón, la distancia es demasiado larga, merma su feminidad y su capacidad reproductora, solo pueden alcanzar los 2.4 kilómetros; o los 800 metros en los Juegos Olímpicos.

Pero una vez tuvo la idea no encontró razones para no llevarla a cabo: se entrenó para esa distancia, y para más. No quería correr para romper ninguna barrera, ni para liderar una lucha de igualdad, ni para entrar en la historia. Quería disputar el maratón porque, simplemente, le gustaba correr. Tres semanas antes de la carrera, que se disputó el 19 de abril de 1967, Switzer consultó en las normas y no vio nada sobre el sexo de los participantes. Se daba por hecho. Hasta que pagó sus tres dólares por un dorsal con el número 261 y su nombre: K. V. Switzer. Nadie se planteó si las iniciales podrían corresponder a un hombre o a una mujer. Nadie contó con esa posibilidad. Las mujeres no corrían maratones. Se daba por hecho.

No lo daban por hecho sus compañeros de entrenamientos ni su familia, que la animó desde el principio. Tampoco los otros 740 corredores que se apostaron con ella en la salida. El temor a que fuera descubierta la llevó a vestir un chándal holgado, y hasta uno de sus compañeros la instó a limpiarse los labios, que siempre llevaba pintados. Pero Switzer rehusó. Tenía su dorsal. No se iba a esconder.

El «no» a Gibb
Sí se ocultaba Roberta Bobbi Gibb, la primera mujer en correr un maratón. Aunque de forma oficiosa. La atleta de Massachusetts probó a inscribirse en la prueba de 1966, pero fue rechazada. Decidió que correría igual, aunque tuviera que esconderse bajo una capucha, y tras los árboles, hasta poder mezclarse en el tumulto en cuanto dieran la salida. Su tiempo, en aquella primera incursión en el desafío, vestida con unas bermudas de su hermano y camiseta sin mangas, fue de tres horas, 21 minutos y 40 segundos. Pasarían treinta años antes de que la asociación de atletismo de Boston reconociera sus méritos, y sus victorias, en las ediciones de 1966, 1967 y 1968. La deportista, que hoy tiene 74 años, reflejó su aventura en «Wind in the fire» («Viento en el fuego»), que está en proceso de convertirse en documental para reivindicar su momento.

«¡Devuélveme el dorsal!»
Casi una hora más tardó Switzer en recorrer los 42 kilómetros y 192 metros en 1967. Era lo de menos. Por encima de su tiempo, lo relevante quedó inmortalizado en fotografías: en mitad de la carrera, Jock Semple, director del maratón, persiguió a Switzer, la empujó y zarandeó al grito de «¡Lárgate de mi carrera y devuélveme ese número!». La atleta pasó de correr a huir mientras varios compañeros, entre los que se encontraba su novio, Tom Miller, jugador de fútbol americano, y su entrenador, redujeron a Semple.

A la meta llegó con los calcetines ensangrentados y sin recibir ni un solo aplauso. Sí encontró la descalificación inmediata por haber «mentido» en su inscripción, y a varios periodistas enojados por tener que esperarla a ella, ya era la noticia. Y lo sería al día siguiente, en la portada de los diarios. Una imagen para cambiar las normas y la mentalidad. Aunque todavía tendrían que pasar cuatro años hasta que el maratón de Nueva York admitiera correr a las mujeres. El de Boston, en 1972. Los Juegos Olímpicos, en 1984.

Switzer no dejó de correr: ganó la prueba neoyorquina en 1974 y fue segunda en Boston en 1975, antes de pasar a comentar la prueba. Medio siglo después, con 70 años, volverá a situarse en la salida, con su dorsal 261, para recuperar la adrenalina de esos 42 kilómetros que cambiarían el concepto que se tenía de las deportistas. «Lo que fue un momento muy desagradable hace 50 años, me marcó a mí y a todas las mujeres del mundo. En la actualidad, en muchas carreras de Estados Unidos, ya hay más corredoras que hombres». En 2016, se inscribieron en Boston 30.741 atletas, 14.122 eran mujeres. Pero todo empezó con ella.

Las lágrimas de Isaiah Thomas por su hermana

El jugador de los Boston Celtics Isaiah Thomas regresó a las pistas este domingo, apenas unas horas después de que su hermana Chyna, de 22 años, muriera en un accidente de coche el sábado.

@PersianCeltic Isaiah Thomas fighting through emotions before game 1 🙏🏽 pic.twitter.com/VOSu7avpA0— #Miami Vs Er’body!™ (@SenorWaterHead)

April 17, 2017Con las palabras «Chyna, R.I.P. I love You» escritas en sus zapatillas y la fecha de su muerte, Thomas se emocionó hasta las lágrimas en el minuto de silencio que se realizó en el estadio antes del himno nacional. El jugador recibió el apoyo de todo el estadio, de un TD Garden completo en sus más de 18.000 butacas.

Thomas casi llevó a su equipo a la victoria en la conferencia Este con dos canastas en el último momento, pero los Bulls sobrevivieron al final por 106-102. El jugador fue el mayor anotador de los Celtics con 33 puntos. No habló para la prensa después del encuentro.

«Sé que esta noche ha jugado para su hermana, por su familia. Y es un gesto que apreciamos mucho sus compañeros. Nosotros necesitamos seguir luchando por él. Isaiah para mí es como mi familia. Crecimos en la misma área», indicó Bradley.

Al Horford también admitió la dificultad del momento: «No pondremos excusas, pero es duro, muy difícil. Sentí que estábamos comprometidos, pero Isaiah fue el que más. Sabíamos que estaba dolido».

Brad Stevens, enternador de los Celtics, permitió que Thomas tomara la decisión de jugar o no el domingo, y también lo hará con el partido del martes. «Hará lo que necesite hacer. No voy a pedirle o hacerle tomar una decisión esta noche. Debe tener su tiempo y nos ajustaremos a lo que decida. Es un gran jugador. No sé cómo, pero jugó así de bien. No puedes hacer nada salvo inspirarte con su juego».

En «estado terminal» tras ser arrojado por la grada

Un aficionado de Belgrano, que fue arrojado el sábado de una tribuna en el clásico cordobés, se encuentra en estado terminal con un «trauma de cráneo grave» y «muy pocos reflejos».

Emanuel Balbo, de 22 años, cayó en la tribuna Willington del estadio Mario Alberto Kempes en el descanso del encuentro que Belgrano y Talleres igualaron 1-1.

El joven fue trasladado al Hospital de Urgencias, donde su director Maximiliano Tittarelli expresó en declaraciones a la emisora de radio ‘Cadena 3’ que «ingresó con fractura y hundimiento parietal, con edema cerebral, estado de conciencia muy bajo. Es un trauma de cráneo grave, su estado es crítico, a tal punto que hay muy poco reflejo, tiene pocos signos de vitalidad cerebral».

Rául Balbo, padre de Emanuel, relató en diálogo con el diario «La Voz del Interior»: «El problema se arma porque a mí hace cuatro años me mataron un hijo y él va a la cancha y se encuentra con uno de los que lo mataron. Ahí se arma el problema y como Óscar Gómez, poco hombre, en vez de él defenderse solo, incitó a la violencia con todos los amigos que tenía ahí agrediendo a mi hijo, empezaron a pegarle y hacerle lo que le hicieron».

En esta disputa, según los testigos del incidente, Gómez indicó que Balbo era simpatizante de Talleres y que el joven de 22 años fue arrojado desde la tribuna.

La fiscal Liliana Sánchez investiga el caso y la policía informó de que, por el momento, no hay detenidos.

La afición del Mallorca, entre la indignación y la melancolía

Una de las señas de identidad de los seguidores del Real Mallorca ha sido siempre su carácter esencialmente tranquilo. Su afición ha solido ser normalmente bastante comedida, incluso a la hora de acudir al campo, tanto en los buenos momentos —que los hubo— como en los periodos menos buenos. A veces, a los socios del Mallorca se les ha achacado una cierta indolencia y frialdad, pero quizás sería más justo hablar de mesura y de templanza. Ambas virtudes no te hacen perder la cabeza cuando las cosas van bien y consiguen que puedas mantenerla en su sitio cuando ocurre justo lo contrario.

Sin embargo, incluso para una afición así todo tiene también un límite. En ese sentido, la pésima trayectoria del Mallorca a lo largo de esta temporada ha acabado haciendo finalmente mella en el ánimo de sus seguidores, que ahora parecen moverse sólo entre la indignación y la melancolía. La indignación se vivió hace dos semanas, tras el empate a cero en Son Moix —Iberostar Estadio— contra el Nàstic, mientras que la melancolía hizo su aparición este domingo, tras la derrota por uno a cero ante el Zaragoza en La Romareda. Después de ambos resultados, el Mallorca es de momento, junto con el Mirandés, el colista de la Liga 1/2/3, con 32 puntos, a seis de la permanencia.

Este Real Mallorca que ahora mismo está a las puertas de Segunda B es, aunque parezca mentira, el mismo que entre 1997 y 2013 permaneció de manera ininterrumpida en la élite del fútbol español. A lo largo de esas 16 temporadas, el conjunto isleño consiguió, entre otros hitos, la disputa de una final de la Recopa de Europa, dos participaciones en la Champions League y una Copa del Rey. Jugadores como Carlos Roa, Miguel Ángel Nadal, Ariel Ibagaza, Jovan Stankovic, Juan Arango o Samuel Eto’o, o entrenadores como Héctor Cúper, Luis Aragonés o Gregorio Manzano formarán ya para siempre parte de la mejor época del club.

Tras su descenso a Segunda hace cuatro años, el Mallorca ha estado a menudo mucho más cerca de bajar otro peldaño que de regresar de nuevo a la División de Honor. Así, en las tres pasadas temporadas el equipo no llegó a situarse en ningún momento entre los dos primeros de la clasificación ni tampoco, como mínimo, en una de las cuatro plazas que dan opción a jugar el play off de ascenso. En cambio, fue habitual verle ocupando las últimas plazas, incluso como colista. El año pasado, en el que el Mallorca celebraba su centenario, el equipo salvó la categoría en el último partido, al ganar a domicilio al Valladolid por uno a tres.

El equipo empezó la actual temporada con el mismo entrenador con el que acabó la pasada, Fernando Vázquez. Tras un inicio y un primer tramo del campeonato más bien irregular, Vázquez fue cesado en diciembre, después de haberse disputado 17 jornadas. Con el técnico gallego en el banquillo, el Mallorca logró cuatro victorias, siete empates y seis derrotas, obteniendo un total de 19 puntos sobre 51 posibles. De haber seguido con esa media, el Mallorca se encontraría en estos instantes fuera de los puestos de descenso.

El sustituto de Vázquez fue Javier Olaizola, que estaba entrenando al Mallorca B en aquel momento. La trayectoria del equipo bermellón no sólo no mejoró, sino que entró en una dinámica descendente que le ha llevado al lugar en el que se encuentra ahora. Olaizola fue destituido hace apenas dos semanas, tras 15 jornadas en el banquillo, con un balance realmente desolador. Dos victorias, seis empates y siete derrotas. O lo que es lo mismo, sólo 12 puntos sobre un total de 45 posibles.

Unos días antes de su cese, Olaizola se había encarado en el exterior de Son Moix con varios aficionados, después de que éstos hubieran estado recriminando previamente a los dos capitanes del equipo, el central Héctor Yuste y el portero Jesús Cabrero, la mala situación deportiva del club. Los momentos de tensión vividos entonces parecían presagiar, de algún modo, que habría nuevos incidentes, como los que al final se produjeron tristemente tras el partido contra el Nàstic. Hace dos semanas, varias decenas de aficionados insultaron o gritaron al actual presidente, Monti Galmés, a algunos jugadores y al consejero delegado del club, Maheta Molango.

Fue precisamente contra el Nàstic cuando debutó Sergi Barjuán como nuevo entrenador. Barjuán tiene ante sí el reto de intentar un prodigio, el de la permanencia, un milagro en el que ya casi nadie parece creer, sobre todo después de la deplorable imagen ofrecida este domingo ante el Zaragoza. Para poder mantener la categoría, el Mallorca necesitaría ganar como mínimo seis de los ocho partidos que quedan para que concluya la temporada. Hasta ahora, a lo largo de las 34 jornadas ya disputadas, las victorias conseguidas en total por los isleños han sido precisamente sólo seis. Podrían haber sido algunas más, porque tanto con Vázquez como con Olaizola se jugó bien a ráfagas, pero faltó algo de suerte en algunos momentos decisivos.

Todavía cuesta un poco aceptar que finalmente se haya podido llegar a esta tesitura casi límite. Y más teniendo en cuenta que hace apenas 15 meses parecía que el Mallorca podría volver a vivir muy pronto nuevos días de vino y rosas, gracias a la llegada al club del empresario norteamericano Robert Sarver. Con una aportación de 20,6 millones de euros, Sarver pasó a ser el accionista mayoritario del club. El nuevo propietario dijo entonces que su objetivo era conseguir que el club regresase a Primera División lo antes posible y que recuperase además su pasada «época de gloria».

Sin embargo, la errática política de fichajes y de salidas de las dos últimas temporadas, la gestión más que discutible de Molango y el bajo rendimiento de algunos futbolistas que debían ser claves, como Culio o Lekic, han acabado conduciendo al equipo a la crítica situación actual. A ello habría que añadir, centrándonos ya sólo en los últimos meses, la recurrente falta de intensidad de algunos jugadores, una evidente flaqueza defensiva y una falta casi absoluta de mordiente en ataque.

Todas esas circunstancias están a punto de suponer el descenso del Mallorca a Segunda B, una categoría en la que había estado por última vez hace ya casi cuatro décadas, en la temporada 1980-81. No es de extrañar, por ello, que hace dos semanas aparecieran en las paredes de Son Moix algunas pintadas muy críticas, con frases como «101 años no merecen estos jugadores» o «S.O.S. Real Club Deportivo Mallorca». Por desgracia, la desesperada llamada de socorro y de auxilio hecha por la afición, seguramente llegue ya, quizás, un poco demasiado tarde.

Allegri respira con la evolución positiva de Dybala

Toda la preocupación que existía en el seno de la Juventus tras le lesión de Paulo Dybala el pasado sábado se ha ido disipando ante la evolución de sus molestias en las últimas horas. De hecho, Allegri podrá contar con el delantero para el partido de este próximo miércoles en el Camp Nou, salvo sorpresa mayúscula. Todo sucedió durante el encuentro que la Juventus disputaba en el campo del Pescara. Dybala sufrió una dura entrada del ghanés Sulley Muntari que le dejó tendido en el suelo durante unos instantes. El argentino trató de seguir jugando pero tras cinco minutos renqueante pidió el cambio para evitar riesgos y pensando en el partido ante el Barcelona. Era el minuto 54, la Juventus vencía 2-0 y Dybala decidió reservarse. Salió caminando del campo y las primeras exploraciones determinaron un esguince en su tobillo derecho.

Massimiliano Allegri ya trató de calmar los ánimos tras el encuentro ante el Pescara y mandó un mensaje tranquilizador a sus aficionados: «Dybala tiene una contusión, un ligero esguince, pero soy optimista» de cara al partido ante el Barcelona y añadió: «La hazaña ya la hicieron ante el PSG, ojalá no se repita. Hay que ir allí para jugar y marcar. Habrá que hacer un partido duro, físico y técnico». Dybala no se ejercitó durante todo el pasado fin de semana, aunque el domingo se mostró tranquilo y sonriente durante un acto benéfico. El delantero visitó el hospital de niños Regina Margherita de Turín, donde se fotografió con los niños ingresados.

Paulo Dybala fue la gran estrella de la Juventus en el partido de ida de la Champions League ante el Barcelona. El argentino anotó los dos primeros goles del partido y demostró sus cualidades. Su actuación le valió el reconocimiento del mundo del fútbol y muchos no dudaron en nombrarle como el sucesor de Messi. Buffon aseguró que ya está entre los mejores del mundo, palabras que el propio Dybala agradeció pero se mostró prudente: «Lo que Gigi ha dicho me emociona pero todavía tengo mucho trabajo por hacer. Es difícil imaginar que tantas cosas bellas me puedan pasar en tan poco tiempo… Es una semana muy emotiva, especialmente para mí. Estoy muy orgulloso de todo lo que he hecho hasta ahora».

Dybala está atravesando uno de los mejores momentos de su carrera. Pretendido por los mejores equipos del mundo, el delantero renovó por la Juventus tras el partido disputado frente al Barcelona, mostrando su agradecimiento hacia el club italiano, en el que ha explotado. El futbolista, de 23 años, continuará ligado al conjunto turinés hasta el 30 de junio de 2022 y pasará a ganar siete millones netos por temporada, en vez de los 2’2 que recibía hasta ahora.

Chiellini, prudente
Dybala estará rodeado en el Camp Nou por el equipo de gala de Allegri, que ante el Pescara reservó a su defensa habitual para que estén frescos y al cien por cien este miércoles. Buffon, Alves, Bonucci, Chiellini, Sandro y Khedira no jugaron. Es decir, el portero, los laterales, los centrales y el pivote defensivo. Uno de ellos, Giorgio Chiellini justificó la decisión por el potencial del Barcelona. «Seguramente tienen la mejor delantera del mundo, con tres de los cinco mejores del mundo. Son distintos pero excepcionales los tres. Como defensa, se prepara pensando en estar muy juntos. Si tienes miedo, ellos son como tiburones, huelen la sangre. Y en ataque, si superas su primera línea de presión, hay espacios. Estamos convencidos de hacer un gran partido», explicó el italiano.

Chiellini coincidió con su entrenador en la necesidad de no encerrarse en el Camp Nou y de salir a buscar el gol para cerrar la eliminatoria: «Es imposible pensar solo en defender el 3-0, estamos convencidos de ir a marcar y de intentar volver a dejar nuestra portería a cero. Tendremos que estar muy juntos, presionar y dejar a sus delanteros lejos de nuestra portería. Somos conscientes de que depende mucho de nosotros». Y no desmintió a Luis Enrique, que el pasado sábado se mostró optimista al asegurar que la remontada ante la Juventus era más fácil que la que lograron ante el PSG. «Matemáticamente es verdad, un 3-0 es menos que un 4-0. Además, Luis Enrique es inteligente y tiene que motivar a sus jugadores. Nosotros intentaremos cerrar el ciclo europeo de Luis Enrique en el Barcelona con una derrota. Recuerdo que el día antes de su partido ante el PSG dije que si hay un equipo que puede hacerlo, es el Barcelona. Y así fue, pero nosotros estamos convencidos de clasificarnos».

Sandra Sánchez y Damián Quintero, oro en el Abierto de Estados Unidos

Los españoles Sandra Sánchez y Damián Quintero, números uno del mundo en la modalidad de katas, se impusieron en las respectivas finales del Abierto de kárate de Estados Unidos y se confirman como máximos aspirantes a ganar los títulos europeos el próximo mes de mayo en Turquía.

Sánchez, bronce mundial, derrotó en la final de Las Vegas a la canadiense Carla Reves.

Quintero, subcampeón del mundo, se colgó el oro gracias a su victoria sobre el colombiano David Contreras por 5-0, la misma unanimidad arbitral con la que había ganado las cuatro rondas anteriores, informa su equipo de prensa. El malagueño, que eligió para la final el kata Suparimpei, suma así su tercer podio consecutivo, tras ser subcampeón del Abierto de Rotterdam y campeón del Abierto de Dubai. «Ha habido algún momento en el que no me he sentido del todo bien en el tatami, porque notaba que resbalaba y tenía que estar pensando en fijar cada movimiento para que no se me fuese el kata», dijo Quintero tras hacerse con la victoria.

Los Campeonatos de Europa de kárate, a los que España acudirá con 21 representantes, se disputarán del 4 al 7 de mayo en la localidad turca de Kocaeli.

Dónde ver el Real Madrid-Bayern

El Real Madrid recibe al Bayern Múnich en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Lo hace con la renta favorable de 1-2 que consiguieron en el Allianz Arena. Pero los de Zidane no se fían y quieren salir a sentenciar en el Bernabéu.

Regresa Carlo Ancelotti al Bernabéu, un lugar que conoce muy bien después de pasar dos cursos sentado en su banquillo.

El partido se juega el martes 18 de abril, a las 20.45 horas.

Se podrá ver en abierto en Antena 3.

También le contaremos el Real Madrid-Bayern en directo en ABC.es