Saúl: «Los jugadores que piensan son los mejores»

Un llamativo reloj, brillante, muy grande, esconde en la muñeca izquierda de Saúl Ñíguez (Elche, 21 de noviembre de 1994) una frase que ha convertido en su lema vital: «La fuerza no proviene de la capacidad corporal, sino de la voluntad del alma». Besa ese tatuaje cada vez que marca un gol y tiene su origen en aquella desagradable noche de 2015 en Leverkusen, cuando sufrió durante un partido un fuerte traumatismo renal con hematoma que le obligó, tras vomitar hasta siete veces en el vestuario, a quedarse varios días en un hospital alemán. Superó ese mal rato y ha ido sorteando etapas con celeridad, aparentemente maduro pese a tener solo 22 años. Titularísimo con Simeone en el Atlético, busca en la selección absoluta el protagonismo que tuvo en la sub 21, con quien alcanzó la final en el Europeo del pasado verano y en donde se proclamó máximo goleador. Tres tantos se los hizo precisamente a Italia, enemigo mañana de España en el Bernabéu (20.45 horas, La1) en una cita decisiva. «Si no ganamos, el Mundial de Rusia estará muy complicado», sentencia con razón. No hay partido más importante que este.

No aparece en las tertulias de estos días, ni siquiera se cuenta con él cuando se recitan las posibles alineaciones, pero Saúl es de los que se quiere. Lopetegui le ha llamado desde su primera convocatoria al frente de la nave y el centrocampista rojiblanco es inconformista por naturaleza, empeñado en ser lo que es en el Atlético. «Llevo muy pocas concentraciones. Lo que tengo claro es que no vengo a disfrutar solo de la experiencia, quiero aprovechar la oportunidad. Soy muy competitivo y vengo a ganarme el puesto, vengo a ponérselo difícil a Julen. Quiero que el equipo sea mejor y pelearé por competir. Como con la Eurocopa. Me quedé fuera (estuvo en la prelista de Del Bosque), pero hice todo lo que estaba en mi mano, y por eso me quedé contento», cuenta en la entrevista a ABC.

Habla bien, mira a los ojos, reflexiona y no se escucha ni un «si, bueno, ¿no?» tan de manual futbolero. La pelota es su vida, el pilar de la familia Ñíguez, y Saúl tiene dos hermanos que también se dedican al fútbol: Aarón, el mayor (28 años), está en el Oviedo, y Jony, el mediano (25), prueba ahora en el Mallorca. Creció pensando en el gol y no deja de hacerlo jamás, pese al estrés que genera el deporte de alto rendimiento.

«A mí el fútbol no me satura, hago lo que me gusta, tengo pasión. En mis vacaciones me piden que descanse, que no mire fútbol, pero no puedo, es que no puedo. Yo lo hago por divertirme. En verano juego al fútbol y juego al fútbol, ya está. Es la manera de divertirme, de estar con mis amigos. Aunque sean más torpes jugando, por así decirlo, me divierto con ellos y ellos conmigo. Es lo que me hace feliz», explica con sencillez. Es, pues, de los que se lleva el trabajo a casa, pensando incluso en el día de mañana pese a ser un recién llegado al mundo laboral. «No descarto ser entrenador en el futuro, no. Me estoy sacando el nivel tres, a ver si puedo hacer las prácticas y compaginarlo. También quiero sacarme el curso de director deportivo. A los futbolistas en ese aspecto nos dan facilidades. Trato de aprender de todo eso también pensando en mi futuro. El día de mañana no quiero estar parado ni vivir de lo que hice antes. Si se puede vivir del fútbol, muy bien, pero tengo también otras ideas pensadas para trabajar, no me gustará estar parado».

«No puedo parar»
Saúl, que admite que se siente mejor jugando de «8» («como mediocentro con libertad para llegar desde atrás, pero sé que tengo que defender»), prosigue con la explicación. ¿Qué hace al llegar a casa? «Pienso en todo, no solo en jugar y vivir. Mi horario de trabajo es de dos o tres horas al día. ¿Qué hago? ¿Me paro? No puedo parar. Pienso en los partidos; pruebo sistemas en una aplicación; en mi equipo, en donde tengo más confianza, piensas unas cosas y se las comentas al míster… Fuera del fútbol también quiero crecer como persona, no tiene que ver con la edad. Cuando tenga 35 años querré seguir creciendo a todos los niveles».

Traslada este sentimiento al campo, un torbellino que va de arriba a abajo, pero usando la cabeza. «En el campo se piensa, sí. Y los jugadores que piensan son los mejores. Tengo el ejemplo de Tiago, en el Atlético de Madrid. Sé que va a ser un grandísimo entrenador porque lo que él ve dentro del campo es muy difícil. Si desde dentro lo ve, que es muy difícil, desde fuera lo verá mejor, será espectacular. A mí me dice: “Saúl, ataca por ahí, que por ahí llegará el gol”. Y llega el gol». Recordando a los becarios de toda la vida, a esos que admiraban a los veteranos con más horas de vuelo y que cada vez escasean más, Saúl ha preferido picotear de ambas partes para seguir con su progresión. «Yo intento mezclarme con gente joven, porque te llevas muy bien por una cuestión de edad, pero también con gente veterana para aprender de esas cosas que son vitales. Cuando antes aprenda esas cosas, mejor jugador seré. Intento crecer y esta es la mejor manera».

De quien aprende diariamente es de Simeone, gurú del Atlético de Madrid que mueve montañas. «No es como una droga, pero él te convence. De la manera en la que lo vive o lo siento, te convence. Te hace sentir que esa es la mejor manera para ganar, te contagia esa manera de ganar». Y Saúl, así se define, es un ganador, empeñado en pelear hasta el final, consciente siempre de ese mensaje que se lee en la muñeca izquierda y que esconde ese llamativo reloj. «Los jugadores que piensan son los mejores», dice. ¿Y usted piensa?: «Soy de los que intenta pensar, intento crecer y aprender para ser mejor y jugar más rápido». Desde luego, va camino de ello.

Orden de juego del viernes 1 de septiembre

Arthur Ashe Stadium

A partir de las 17.00 horas

Petra Kvitova (RCh) – Caroline Garcia (Fra)

Denis Shapovalov (Can) – Kyle Edmund (GBr)

Maria Sakkari (Gre) – Venus Williams (EEUU)

A partir de las 01.00 horas

Mischa Zverev (Ale) – 10-John Isner (EEUU)

Sofia Kenin (EEUU) – Maria Sharapova (Rus)

Louis Armstrong Stadium

A partir de las 17.00 horas

Nicolas Mahut (Fra) – Pablo Carreño

Ashleigh Barty (Aus) – Sloane Stephens (EEUU)

Magdalena Rybarikova (Esq) – Garbiñe Muguruza

Sam Querrey (EEUU) – Radu Albot (Mol)

Grandstand

A partir de las 17.00 horas

Diego Schwartzman (Arg) – Marin Cilic (Cro)

Kevin Anderson (Sud) – Borna Coric (Cro)

Anastasija Sevastova (Let) – Donna Vekic (Cro)

Ricky Rubio: «Siempre he sido muy metódico y necesitaba un cambio»

Una barba prominente, cabello más largo de lo habitual y un gran tatuaje en el brazo derecho. El verano ha transformado de manera radical al jovial Ricky Rubio (Barcelona, 1990). El base de la selección ha dejado atrás su sempiterna imagen de niño, aunque en su encuentro con ABC justo antes de empezar el Eurobasket mantiene intacto su discurso reflexivo y su visión optimista de la vida.

-¡Vaya cambio que ha dado!

-Sí, son etapas de la vida. Llega un momento donde ves que se suceden las cosas y uno necesita un cambio también. Siempre he sido muy metódico en mi vida y he visto que a veces es bueno cambiar y es lo que he hecho.

-Es un Ricky diferente por fuera, ¿también ha cambiado por dentro?

-Claro, es una evolución como persona. Todo ocurre cuando de verdad te das cuenta de lo que es la vida y decides disfrutarla de verdad.

-¿Influye en su baloncesto?

-Sí, por supuesto. El baloncesto es un juego emocional. Un juego donde intento divertirme, pero en el que influyen muchos factores y uno de ellos es la mente y el estado emocional.

-La gente se piensa que los jugadores tienen que ser robots, que nos les afecte nada…

-Ese es el nivel de exigencia al que estamos sometidos. Para jugar al baloncesto a alto nivel tienes que sobreponerte a muchas cosas. No solo física, sino mentalmente. Hay muchos factores a tener en cuenta. Cuando estás jugando a veces no lo ves y no te das cuenta, pero cuando pasa un tiempo y te paras a pensar por qué no te están saliendo las cosas como deseas, te das cuenta de que tienes que cambiar. Cuando eres más joven piensas que todo tiene que salir bien, y cuando te lesionas o pasan cosas te das cuenta de que tienes que estar muy agradecido a la vida que has vivido y que tienes que aprovechar cada momento.

-¿Intenta utilizar esos golpes que le ha dado la vida en positivo?

-Con las lesiones o los mazazos que puedas recibir -su madre murió en 2016 por un cáncer-, uno puede hundirse o aprender de ello. Por desgracia, he tenido un par de golpes importantes, lesiones y demás, y he aprendido mucho de esos momentos. He aprendido a valorar mucho más cuando estás sano, a valorar el tiempo y a aprovecharlo. Siempre hay algo en lo que mejorar y algo de lo que disfrutar.

-¿Influyen también los problemas que golpean al país?

-Claro que nos toca. Cuando ocurrieron los atentados estábamos en España y nos afectó mucho más. Hace unos días estuve en casa, en Barcelona, y tuve tiempo de dar un paseo por las Ramblas y ver todo lo que había sucedido. A veces, como estás jugando al baloncesto, estás como en una burbuja y no te das cuenta de todo lo que pasa. Estos días, al estar aquí, lo hemos sentido mucho más cerca. Es algo duro y somos conscientes de que las cosas no son sencillas ahora mismo en el mundo.

-¿Usted, que habrá paseado por ahí en muchas ocasiones, cómo vio Las Ramblas en ese paseo?

-Me sorprendió ver la calle tan llena, pero supongo es una respuesta de la gente que quiere hacer el bien. Creo que cuando pasa una cosa de estas nos humanizamos todos un poco y sale a relucir lo mejor de cada persona. El niño que llevas dentro. La inocencia de querer ayudar sin esperar nada a cambio.

«He trabajado mucho para ganar confianza y al fin encontré ese equilibrio que necesitaba para sacar lo mejor de mí a la cancha»
-En lo de levantarse tras un mazazo son expertos en la selección.

-Sí, este año nos ha tocado la lesión de Llull, que es una baja muy importante. Mucha gente hablará del agujero que deja dentro de la pista, pero quizá era más importante lo que nos aportaba fuera de ella. Sergio era una persona muy importante en el vestuario, donde unía mucho a dos generaciones distintas. Era el que estaba un poco en medio de las dos y el que ayudaba a la cohesión. Basta con ver cómo reaccionamos nada más ocurrir la lesión para darse cuenta de su importancia. Fue un mazazo, pero tenemos que mirar hacia adelante e intentar ganar este campeonato para que esté orgulloso de nosotros.

-¿Cambia mucho al equipo su baja?

-Sí, cambian cosas. Tenemos que suplir esa ausencia y tratar de ocupar su rol, que iba a ser muy importante. Hay que adaptarse para triunfar y eso es algo que esta selección hace muy bien, como ya ha demostrado otros años.

-¿Y se sigue jugando a la pocha en la concentración?

-Este año ha costado arrancar, pero ahora que ya estamos a punto de comenzar el Europeo, la pocha ya está en marcha.

-Se mantienen las tradiciones entonces.

-Hay alguna PlayStation (se ríe), que quita algún ratito de cartas, pero la pocha sigue ahí. Los tiempos cambian, pero la esencia se mantiene y la pocha forma parte de esa esencia, aunque los jóvenes intenten hacer cosas nuevas.

-¿Se agradece que haya aire fresco en esta familia llamada selección?

-Sí, es algo muy positivo para la selección. Ver que hay nuevas generaciones que vienen pidiendo paso es bueno, pero lo es más que sepan absorber los valores de los más veteranos que son los que nos han hecho triunfar tanto y tener tantos éxitos.

-Usted ya no es de los jóvenes, aunque le sigan considerando el niño del equipo. ¿Nota que va cambiando su rol en el vestuario?

-Sí, poco a poco uno coge más peso, tiene más experiencia y puede hacer un poco más de portavoz o de líder. Es algo para lo que estoy preparado.

-¿Ha cambiado mucho respecto al Ricky que llegó a la selección hace casi diez años?

-Algunas cosas han cambiado y otras muchas, no. Creo que para evolucionar y mejorar tienes que cambiar, pero los valores que me enseñaron de pequeño en mi familia siguen intactos.

-¿Y qué valores son esos?

-Uno vive la vida como le han enseñado. Para mí, la humildad, el sacrificio y el compañerismo son tres pilares muy importantes. De hecho, mi estilo de juego en la cancha lleva unidos esos tres valores.

«Es bueno que haya nuevas generaciones, pero lo es más que sepan absorber los valores que nos han hecho tener tantos éxitos»
-Ahí, en la pista, se le ve mejor que nunca…

-Sí, por fin he encontrado el equilibrio entre la experiencia, la madurez y el físico. Llegó un punto de inflexión el año pasado, en diciembre o enero, cuando empecé a desplegar mi mejor juego. Sabía que lo llevaba dentro, pero a veces no es fácil sacarlo a la luz por muchos factores. Desde lesiones hasta cosas personales, pero yo creo que por fin encontré ese equilibrio que necesitaba para sacar todo eso a la cancha, aunque aún queda mucho más.

-Sin casi tiempo para entrenar en la NBA por los viajes, ¿qué es lo que busca mejorar en el verano?

-Hay una cosa que se valora mucho y en la que se hace hincapié que es el tiro, pero no creo que sea eso lo que debo mejorar, y sí en la confianza. He trabajado muchísimo en ganar confianza.

-¿Y eso cómo se consigue?

-Se trata de compaginar un poco el trabajo de repetición, pero con cabeza. Equilibrar esos movimientos, saber qué entrenar y cómo hacerlo. Entrenar físico, pero también entrenar la mente.

—¿Y el cariño que le han dado en Utah desde el primer minuto ayuda?

—Muchísimo. Soy una persona muy emocional para bien o para mal y que haya un equipo como Utah que te quiera y que te lo demuestre de esta manera es muy positivo para mí.

-Todos les señalan como favoritos para el Eurobasket…

-Por experiencia de otros campeonatos, por muy favorito que seas, no vale para nada. Recuerdo el Mundial 2014, en el que éramos los grandes favoritos al oro y luego nos quedamos fuera del podio. Yo creo que sobre el papel da igual quién sea favorito, pero la confianza que tenemos entre nosotros es muy buena y eso es lo principal.

-Hay muchas bajas en todos los equipos, ¿quién cree que puede pelear por el podio con ustedes?

-Hay selecciones que hasta que no llegan al campeonato no sabes realmente dónde están. Durante la concentración hay muchas que lo hacen bien, pero la competición es otra cosa. Sí que Serbia, a pesar de alguna baja, sigue siendo una selección muy potente; Francia, Turquía -que juega en casa-, Lituania… Al haber muchas bajas, hay también mucha incertidumbre. No hay súper equipos y todo depende de cómo responda cada uno como equipo.

Dubljevic, la pesadilla blanca amenaza el estreno de España

Bojan Dubljevic es un jugador atípico. En medio de la locura de millones que se mueven en la NBA y en el gran mercado Europeo, él siempre ha descartado salir de Valencia. Lo hizo cuando las cosas pintaban mal de naranja y ha renovado ese compromiso después de ganar la Liga ACB esta temporada. Este «montenegrino de Valencia», amante de la música rock y de los dardos -deporte del que podría ser profesional según sus palabras-, es hoy la gran amenaza de España en el estreno del Eurobasket. Un inicio con espinas, quizás el partido más complicado de la primera fase.

Sergio Scariolo tiene en el vestuario varios jugadores que pueden ayudarle a parar al pívot que destrozó al Real Madrid en esa final de la Liga Endesa. San Emeterio, Sastre, Vives y Oriola, compañeros de Dubljevic en Valencia, conocen bien el peligro del montenegrino. «El juego interior de Montenegro es una amenaza tremenda no solo por la anotación sino también por rebote», reconoce el seleccionador en referencia a Dubljevic, pero también a su compañero Vucevic, una de las estrellas de los Orlando Magic. Juntos forman una pareja interior temible, la mejor del campeonato junto a la que componen los Gasol, que deberán sacar a relucir su mejor versión para evitar un primer sofoco. «Tenemos la experiencia de otros torneos de empezar un poquito mal y jugárnosla más de la cuenta», advertía ayer el capitán Navarro.

Además de sus pívots, Montenegro cuenta con el azulgrana Rice en la dirección y con el canterano del Real Madrid, Radoncic, como amenaza exterior. Un conjunto muy completo que apunta a sorpresa en el campeonato y que servirá para probar en qué estado de forma real ha llegado España a este Eurobasket donde busca revalidar el oro de 2015.

Nadal supera a un valiente Taro Daniel y pasa a tercera ronda

El tenista español Rafael Nadal, primer cabeza de serie, ya está en la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos después de hacer un trabajo extra para imponerse por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-2 ante el japonés Taro Daniel, número 121 del mundo, en el partido con el que se cerró la cuarta jornada. Nadal, que pasó por undécima vez consecutiva a la tercera ronda, necesitó dos horas y 53 minutos para vencer a Daniel, de 24 años, en el que fue el primer duelo entre ambos jugadores como profesionales.

El tenista español en la tercera ronda tendrá como rival al argentino Leonardo Mayer, número 59 del mundo, que venció por 6-7 (3), 6-4, 6-3 y 6-4 al también japonés Yuichi Sugita. El duelo entre Nadal, de 31 años, y Mayer será el tercero que protagonicen en el circuito profesional de la ATP con marca perfecta de 3-0 del campeón actual de Roland Garros, pero será el primero desde el 2014.

Antes que Nadal pudiese ser el rival de Mayer, los miles de espectadores presentes en las gradas del Arthur Ashe vieron con perplejidad como Daniel, un gran desconocido, trataba de tú a tú al número uno del mundo, de tal manera que en el noveno juego de la primera manga conseguía el «break» que le permitía ganarla en 53 minutos. Nadal con su resto no pudo superar el saque sólido de Daniel, que también restó muy bien y se aprovechó de la inconsistencia del tenista mallorquín con su servicio y golpes desde el fondo de la pista.

Como quedó demostrado al comienzo de la segunda cuando de nuevo, en el tercer juego se lo rompió para que Daniel se pusiese con ventaja de 2-1. Pero ahí fue todo el aguante que tuvo Nadal de permitir que un rival inferior no respetase sus galones de número uno del mundo y el actual campeón de Roland Garros comenzó a hacer su verdadero tenis de golpes precisos y demoledores desde el fondo de la pista, incluido un buen resto, y eso le permitió tomar control del ritmo de juego.

El efecto inmediato fue romper el saque por primera vez a Daniel, en el cuarto juego, para poner el empate a 2-2 y lo hizo de nuevo en el octavo (5-3) que le abrió el camino a vencer el set tras ganar cuatro juegos consecutivos. Había comenzado un partido nuevo, con el verdadero Nadal en la pista central Arthur Ashe, que imponía su mejor tenis y en el tercer juego lograba el primer «break» que le daba ventaja de 2-1 hasta que en el quinto también lo hizo y se puso con ventaja insuperable de 4-1 y en 33 minutos puso el definitivo 6-2.

Imparable con su saque, Nadal, que busca su tercer título en el Abierto de Estados Unidos después de haberlo ganado en el 2010 y 2013, el cuarto set volvió a ser algo más competitivo hasta el parcial de 2-2, pero en el quinto juego el número uno del mundo hizo el break con dos restos demoledores y ahí se acabó el minuto de «gloria» para Daniel. El partido había caído del lado del mejor, Nadal, que tuvo seis aces con tres dobles faltas, por 3 y 6, respectivamente, de su rival, que perdió en todas las facetas del juego.

Nadal, aunque no tuvo su mejor acierto en los golpes, logró 40 ganadores y 35 errores no forzados, comparados a los 26 y 38, respectivamente, de Daniel, que al final llegó a los 98 puntos ganados por los 126 del tenista mallorquín. «Todos los partidos son difíciles y especialmente aquí, así que es una victoria importante, pero creo realmente que puedo hacerlo mejor, y sé que voy a hacerlo mejor», dijo Nadal nada más terminar el partido.

El actual número uno del mundo, que busca su tercer título de campeón en el Abierto de Estados Unidos, admitió que tiene que mejorar muchas cosas. «Estoy aquí para intentar mejorar cada día y voy a seguir trabajando para que así sea», añadió. La jornada también dejó los triunfos de todos los favoritos, encabezados por el suizo Roger Federer, tercer cabeza de serie, que tuvo que disputar de nuevo un partido de cinco sets antes de conseguir la victoria.

Federer sufrió y le tocó remontar dos sets en contra antes de conseguir la victoria por 6-1, 6-7(3), 4-6, 6-4 y 6-2 frente al ruso Mikhail Youzhny y conseguir el pase a la tercera ronda. El tenista suizo de 36 años, que busca su sexto título en el Abierto de Estados Unidos, y el vigésimo de Grand Slam, hizo historia negativa al tener que disputar por primera vez los dos primeros partidos de un torneo de Grand Slam a cinco sets.

Ahora Federer tendrá de rival en la tercera ronda al español Feliciano López, trigésimo primer cabeza de serie, que venció por 6-3, 6-2, 3-6 y 6-1 a su compatriota y amigo Fernando Verdasco, número 43 del mundo. Junto a Nadal y Federer, también lograron pasar a la tercera ronda el austríaco Dominic Thiem, sexto cabeza de serie, el español Roberto Bautista (11) y el argentino Juan Martín del Potro (24) que serán rivales en la tercera ronda.

En la que no estarán el búlgaro Grigor Dimitrov, séptimo preclasificado, que se vio sorprendido por el mejor tenis del ruso Andrey Rublev y generó la gran sorpresa de la cuarta jornada. Rublev se impuso por 7-5, 7-6 (3) y 6-3, sin que el flamante campeón del pasado torneo Masters 1.000 de Cincinnati tuviese en ningún momento capacidad de establecer su mejor tenis desde el fondo de la pista.

La eliminación de Dimitrov no fue solo la única cabeza de serie que dio el adiós al último torneo de Grand Slam, también lo hizo el checo Tomas Berdych, decimoquinto preclasificado, que perdió por 3-6, 6-1, 7-6 (5) y 6-2 ante el ucraniano Alexandr Dolgopolov. Con la eliminación de Dimitrov y Berdych ya son 13 los cabezas de serie en la competición masculina que han quedado eliminados, incluidos tres Top Ten

Federer se cita con Feliciano en tercera ronda tras una victoria sufrida

El tenista suizo Roger Federer necesitó de nuevo cinco sets para avanzar en el US Open, cuarto y último ‘grande’ de la temporada, después de un triunfo este jueves (6-1, 6-7(3), 4-6, 6-4, 6-2) ante el ruso Mikhail Youzhny que le cita en tercera ronda con el español Feliciano López, verdugo de su compatriota Fernando Verdasco.

Federer volvió a jugar con fuego como hiciera en su debut ante el estadounidense Frances Tiafoe. El suizo, campeón este año de Australia y Wimbledon, se vio 3-1 abajo en sets cuando se aferró a la Arthur Ashe y el ruso comenzó a sufrir problemas físicos. Con un 16-0 en duelos directos, Youzhny tuvo contra las cuerdas al de Basilea.

Sin embargo, la victoria se le escapó al ruso, en especial desde un fuerte calambre en el tercer juego del quinto set. Federer no dominó con su saque y su revés fue un inesperado cúmulo de errores que no le impidieron avanzar a tercera ronda, tras 10 sets en un arranque de ‘Grand Slam’ por primera vez en su carrera.

El 17-0 ante el ruso parecía mucho más claro cuando el de Basilea arrancó el duelo con un contundente 6-1. Pese al convincente salto a la pista central, volvieron las malas sensaciones del debut en un Federer que perdió el pulso al saque y sufrió la rebelión de su rival. Youzhny empató el duelo en la muerte súbita y después se puso por delante con un recital sin error en el tercer set.

Con unos cuartos de final en Chennai como mejor resultado de la temporada, el número 101 volvió a encender la alerta en Flushing Meadow. El cinco veces campeón en Nueva York inició entonces una nueva película de suspense para un público entregado al ganador de 19 ‘grandes’. Federer mejoró el saque y forzó el quinto parcial después de perder la opción al servicio en el noveno juego.

Después de una primera llamada al médico, Youzhny se quedó medio cojo en el inicio del quinto set, algo que por momentos descolocó más que ayudó al suizo. Y es que Federer no logró tomar ventaja hasta el sexto juego, contrariado por un luchador ruso que terminó hincando la rodilla con un segundo ‘break’ (6-2).

El actual número tres del mundo se medirá ahora con un Feliciano que disfruta de un buen nivel en Nueva York tras una complicada gira norteamericana. El toledano se impuso (6-3, 6-2, 3-6, 6-1) en su duelo de segunda ronda a un Verdasco que apenas hizo daño al saque de su compatriota. Con el dominio de Feliciano en los dos primeros actos, el madrileño recortó distancias llevándose el tercer set.

Sin embargo, le devolvió el golpe ‘Feli’ en el cuarto parcial, con errores del madrileño, cerrando un triunfo sólido tras dos horas. Feliciano tratará ahora de mantener las dudas en un Federer que domina (12-0) los duelos entre ambos pero que ante Youzhny cometió 68 errores no forzados.

Cristiano marca el ritmo de Portugal con un «hat-trick» ante Islas Feroe

Cristiano Ronaldo goleó a Islas Feroe, con tres de los cinco tantos de Portugal (5-1), Antoine Griezmann abrió el triunfo de Francia frente a Holanda (4-0) y Bélgica apabulló a Gibraltar con un sonoro 9-0, en una jornada con las tres selecciones rumbo al Mundial, en el caso luso pendiente aún del pulso con Suiza.

Mientras Bélgica lo tiene prácticamente ya hecho en el grupo H, con seis puntos de ventaja con nueve por jugarse sobre Grecia, segunda y su próximo rival, la selección francesa y la portuguesa dependen de sí mismas, la primera ya como líder de su sexteto, el A, y la segunda con el choque clave ante Suiza en la última jornada.

A ese primer puesto del combinado helvético apunta Cristiano Ronaldo, el máximo goleador de la fase de clasificación con catorce tantos en seis choques. Mientras cumple los encuentros de sanción con su club por su expulsión y empujón al árbitro en la Supercopa de España ante el Barcelona, golea, asiste y dirige a su selección con determinación, la que demostró en el triunfo 5-1 sobre Islas Feroe.

Primero con un golazo de acrobática media chilena a pase de Bernardo Silva (1-0, m. 3); después con un tanto de penalti, el 2-0 en el minuto 29; más tarde como asistente al cabezazo de William Carvalho, en el 3-1 en el 58, y una vez más, luego, como goleador, en el 4-1 con la izquierda dentro del área. ‘Triplete’ e imparable.

Portugal sigue la estela, a tres puntos, de Suiza, una de las dos únicas selecciones de toda la fase de clasificación junto a Alemania que ha ganado todo lo que ha jugado hasta ahora. Su última victoria fue ante Andorra, a la que venció en Saint Gallen por 3-0 y con una interrupción del partido debido a la lluvia y los charcos del campo.

Esa circunstancia tampoco frenó a Suiza, que agrandó su pleno con un ‘doblete’ de Haris Seferovic y una diana de Lichsteiner y que ya tiene la repesca asegurada. Aún compite en un pulso con Portugal por el primer puesto. Hungría, tercera y ganadora por 3-1 ante Letonia, no tiene ya casi ninguna opción de alcanzar la segunda posición.

Más cerca del Mundial está Francia, en una jornada redonda que termina con ella de nuevo en el liderato del grupo A, primero porque venció con goleada (4-0) a Holanda en el estadio de Saint Denis y después porque, a la vez, Bulgaria superó a Suecia por 3-2 con el consecuente ascenso de nuevo a la cima del combinado galo.

Antoine Griezmann, que reapareció en competición mientras cumple su sanción de dos partidos en la Liga con el Atlético de Madrid, impulsó el triunfo de Francia con el 1-0 en el minuto 14, al culminar una pared con Olivier Giroud. Luego, además, regaló el 3-0 a Thomas Lemar (m. 88), autor también del 2-0 (m. 73). El 4-0 fue obra de Kylian Mbappé, el mismo día de su fichaje por el PSG. Fue suplente, entró al campo en el minuto 75 y logró marcar en el 91.

La victoria refuerza a Francia; la derrota casi descarta a Holanda, ante un panorama sombrío a falta de tres jornadas, porque ha caído hasta el cuarto puesto de la clasificación, adelantada por Bulgaria, que ganó 3-2 a Suecia -ahora segunda-. Del segundo al cuarto puesto hay un margen de tres puntos con nueve por jugarse.

En el Mundial 2018, salvo sorpresa impensable, estará Bélgica, que sigue inmóvil al frente de la clasificación del grupo H. Imparable este jueves, desbordó de principio a fin a Gibraltar, con especial incidencia en la banda izquierda de Dries Mertens y Thomas Meunier, el origen de los seis primeros goles de su equipo en apenas media hora, desde el minuto 15 hasta el descanso del duelo.

Desde el error del portero Deren Ibrahim, al que se le coló entre las piernas un centro intranscendente del propio Mertens (1-0, m. 16), los goles subieron casi sin interrupción al marcador. Hubo uno de Meunier, otro de una bella chilena de Axel Witsel, expulsado por roja directa en el minuto 43; dos de Romelu Lukaku y uno de Eden Hazard, que reaparecía de una lesión, antes del intermedio.

Después, otros dos goles más de Meunier y uno más, de penalti, de Lukaku, que igualó con el 9-0 el triunfo más amplio de la historia de Bélgica, superó el peor marcador en contra de Gibraltar y apuntaló casi definitivamente el billete directo a Rusia 2018 de su selección, a la que le basta con una victoria el domingo en Grecia.

El equipo heleno, segundo con 13 puntos, igualó sin goles en casa con Estonia, aunque sostiene el segundo puesto, porque Chipre, cuarta con diez puntos, remontó un 0-2 a Bosnia Herzegovina, tercera con once, en el estadio GSP Nicosia con los goles de Christofi, Laban y Sotiriou concentrados en once minutos, del 65 al 76.

Brasil gana; Argentina empata
La selección brasileña derrotó por 2-0 a Ecuador con dos goles en la segunda mitad de Paulinho y Philippe Coutinho y se garantizó así la primera posición en el grupo sudamericano de clasificación para el Mundial de Rusia 2018, a falta de tres jornadas.

La superior calidad técnica brasileña acabó decantando el partido en la segunda parte, después de 70 minutos en los que Ecuador hizo un gran trabajo defensivo y, sin llegar a inquietar la portería local, concedió muy pocas oportunidades de gol al rival.

Brasil llevó siempre la iniciativa y tuvo las únicas ocasiones claras en la primera mitad, en la que se encontró una ‘Tricolor’ muy motivada y sabedora de que tenía ante sí una de las últimas oportunidades si quiere estar en Rusia el año que viene.

Por su parte, Uruguay, con firmeza defensiva, y Argentina, encomendada a Lionel Messi, igualaron (0-0) este viernes sin goles en Montevideo y nada alteraron sus posiciones en la clasificación de las eliminatorias al mantenerse la Celeste en el tercer puesto y la Albiceleste en el quinto, que le da derecho a jugar una repesca.