Jordi Alba pierde peso en el once de Luis Enrique

Si hay un jugador que ha perdido peso en el reparto de minutos de Luis Enrique, ese es Jordi Alba. El catalán ha pasado de ser un fijo en el once a ver muchos partidos desde el banquillo. Esta situación se ha agravado desde que el Barcelona cayera derrotado en París por un contundente 4-0 que le dejó al borde de la eliminación en los octavos de Champions y que obligó a los culés a una remontada histórica en el Camp Nou. Desde entonces, los azulgranas han disputado nueve partidos y Jordi Alba solo ha completado los noventa minutos de cuatro de ellos, los menos trascendentes.

Hombre clave en las semifinales de Copa ante el Atlético (completó los 180 minutos) parece estar pagando los platos rotos de aquella contundente derrota en el Parque de los Príncipes. Solo disputó 9 minutos ante el Leganés y se ha perdido los cuatro partidos más importantes desde entonces: la visita liguera al Calderón ante el Atlético (1-2), la vuelta de Champions ante el PSG (6-1),, el choque ante el Valencia (4-2) y el de este pasado miércoles frente al Sevilla (3-0). En cambio ha jugado ante el Sporting (6-1) y el Celta (5-0) en el Camp Nou y en Riazor (2-1) y Granada (1-4).

Es cierto que Luis Enrique quiso dar un giro a la dinámica del equipo, que se había vuelto previsible, y varió el sistema. El 4-3-3 se transformó en un 3-4-3 en el que los laterales fueron los grandes sacrificados. No obstante, Sergi Roberto mantuvo su protagonismo adelantando su posición pero Jordi Alba se encontró con un problema, el gran estado de forma de Neymar que le tapaba sus subidas por la banda.

El jugador aún no ha levantado la voz pero está a disgusto con esta situación. Ante el Sevilla se pudo comprobar su semblante serio a pesar de lo bien que estaba jugando el equipo y la ventaja en el marcador. Muchos medios se hicieron eco de su actitud durante el partido de ayer, en el que vio que Lucas Digne era el escogido para sustituir a Piqué y jugar en la banda izquierda mientras él se quedaba una vez más fuera.

No extraña que la semana pasada se quejara abiertamente y mostrara su malestar durante la concentración de la selección española, con la que fue convocado para jugar ante Israel y frente a Francia. «Estoy muy contento de estar aquí. Me da fuerza. Aquí tengo la total confianza del mister, lo que para mí es un halago y me llena de confianza, los minutos que no estoy teniendo en el Barcelona como quizás me gustaría tener». Se puede decir más alto pero no más claro. No obstante, estas palabras no afectan a Luis Enrique que solo le ha permitido jugar uno de los dos partidos que se han jugado desde sus manifestaciones. «Llegar aquí y tener la confianza de Julen me da mucha fuerza. Me pide lo que estoy acostumbrando a hacer en la selección y en el Barça los últimos años, pero es cierto que con un plus más porque noto la confianza del mister y del cuerpo técnico al cien por cien», insistió el defensor.

El futbolista no se cortó a la hora de mostrar su malestar aunque no quiso polemizar: «Todos los jugadores lo que quieren es tener continuidad, tener minutos. Es verdad que las últimas temporadas había tenido más protagonismo, pero son decisiones del entrenador. Cuando jugaba no pedía explicaciones y ahora tampoco. Para cambiar esta situación solo me queda trabajar como el que más, darlo todo y cuando me dé minutos intentar aprovecharlos como siempre he hecho».

Desde el entorno se asegura que el jugador está pendiente de quién va a ser el sustituto de Luis Enrique para tomar una decisión sobre su futuro. Tras llegar al Barcelona en junio del 2012 valora la posibilidad de un cambio de aires si su protagonismo va ir en descenso. De momento tiene contrato hasta junio de 2020 y su cláusula es de 150 millones de euros. Los 14 millones de euros que el Barcelona le pagó al Valencia ya están amortizados. El Manchester United es uno de los equipos que está pendiente de su decisión.

No obstante, el lateral se ha marcado los dos meses que quedan para ver cómo evoluciona su situación. Alba no cree que el nuevo sistema se la causa de sus suplencias. «Creo que puedo jugar con tres defensas, estoy capacitado para hacerlo. Está claro que mi virtud es subir y bajar la banda, que es lo que me ha dado la oportunidad de jugar en la selección y en el Barcelona. Pero al final es el mister el que decide así que he de sacar lo mejor de mí para poder jugar en cualquier sistema», explicó recientemente.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *