Messi sacó una pastilla de las medias en mitad del partido

Fue una de las imágenes del Barça-Olympiacos. En el minuto 10 de partido, Leo Messi fue captado por las cámaras sacando algo de la media y llevándoselo a la boca. Enseguida comenzó la especulación sobre qué era lo que se había comido Messi, y la explicación más plausible la ofreció Catalunya Radio.

Al parecer, el astro argentino guardaba en sus medias una pastilla de glucosa, y es habitual que se la tome durante el primer cuarto de hora del partido.

Que se metió a la boca Messi ? #messi #barca pic.twitter.com/5uhDNN4KKj— Roniel Pineda (@bebesucio)

18 de octubre de 2017A Ernesto Valverde, técnico azulgrana, también le sorprendió el revuelo formado, y respondió con humor sobre ello durante la rueda de prensa posterior al partido: «¿Se ha tomado una pastilla de glucosa? No tengo ni idea, no sé. Si ha tomado una y ha marcado, que se tome otra».

Sea como fuere, el gesto de Messi llamó mucho la atención, aunque no es la primera vez que el argentino esconde algo en las medias y lo saca durante el partido. Ya lo hizo en noviembre de 2012, cuando guardó un chupete dentro de los calcetines con la intención de sacarlo si metía un gol para dedicárselo a Thiago, su hijo recién nacido.

El Barcelona se examina ante el Estrella Roja

Tras cuatro partidos de Liga Endesa y uno de Euroliga, el Barcelona ha desatado la ilusión en el Palau Blaugrana tras un año aciago bajo la batuta de Georgios Bartzokas. El espectacular inicio culé tendrá este viernes una buena piedra de toque con la que Sito Alonso podrá comprobar el nivel real de su equipo. El renovado Estrella Roja les espera, avalado por el ambiente de su cancha. Un triunfo les devolvería el crédito perdido en Europa. Sito Alonso está expectante y así lo confirmo antes de viajar hoy a Belgrado.

«Tenemos un poco de incertidumbre, no sabemos todavía cómo vamos a responder fuera de casa, y más en una casa tan especial como la de Belgrado, y más jugando en Pionir. Muchos de los jugadores no conocen el ambiente que se puede generar allí y creo que es una buena prueba para ver en qué estado estamos a nivel grupal porque seguro que vamos a tener muchas dificultades durante el partido y muchas dificultades de comunicación. Vamos a ver si las cosas que hemos hecho durante la semana para comunicarnos mejor en este tipo de ambiente nos salen bien», ha reconocido el coach azulgrana. El Pionir serbio es uno de los pabellones más especiales de esta Euroliga por el fuerte ambiente que se vive y que ser decisivo en partidos complicados. «El ambiente del Pionir es tan especial que ni se escucha el himno de la Euroliga. Ellos tienen una serie de canciones especiales, tienen unos rituales muy estudiados que hacen que la comunicación del equipo contrario sea casi imposible, Si además el equipo de casa juega bien, tiene referentes como Lazic y jugadores capaces de jugadas espectaculares como Lessort o Rochestie pues la cosa aún se complica más. Tenemos que hacer nuestro trabajo y pensar que en defensa sí podremos comunicarnos bien pero en ataque tendremos que ser más inteligentes», señala.

Sito Alonso detecta que la ilusión ha vuelto al Palau. El equipo está mostrando una cara muy diferente a la de la pasada temporada, la peor de la historia de la sección azulgrana. Pide prudencia pero considera que es una consecuencia de la actitud de su plantilla: «Yo creo que la sensación de ilusión que se ha generado en los partidos desde mi punto de vista la han generado los jugadores sobre todo por la ambición que han tenido en diferentes jugadas o tramos de los encuentros, sobre todo los del Palau, porque creo que muchos jugadores tenían una especial ilusión por jugar en el Palau. Mantenerla a este nivel siempre seguramente será imposible pero que la euforia de la gente se vea reflejada en la ilusión que tienen los jugadores es positivo». De todas formas, para el preparador, una de las claves estará en mantener fuera el potencial mostrado en casa: «Lo que diferencia a un equipo que quiera luchar por todo lo que se plantee es ganar fuera de casa. Vamos a ver si estamos preparados en este momento. Yo creo que sí pero aún no hemos vivido una situación como esta. Los partidos de Liga Endesa que hemos jugado fuera de casa los hemos jugado aquí al lado, no es lo mismo».

En cuanto al partido en sí, el entrenador del Barcelona resto importancia a la reestructuración a la que fue sometido el Estrella Roja esta temporada y asegura que sigue siendo un equipo muy peligroso. «El Estrella Roja tiene la Final Four allí, yo creo que harán, y ya han hecho, un esfuerzo para combinar una plantilla con jugadores de la casa que no se llevan los demás equipos a final de temporada y luego jugadores expertos. Esa mezcla hace que siempre sean un equipo peligroso. Dependerán mucho de los resultados que obtengan en casa y lo que les marcó mucho el año anterior fue la capacidad defensiva que mostró durante meses de la competición, que dejó a muchos rivales en números ridículos. Tenían un sistema defensivo muy, muy agresivos que les permitió estar entre los ocho primeros buena parte de la temporada», comentó.

No obstante, se refirió a la pintura para destacar las grandes diferencias del equipo serbio: «Marca mucho la diferencia de los hombres grandes, con Kuzmic la situación era muy diferente. Kuzmic intimidaba por su presencia física y su corpulencia y ahora el americano que tienen no es fuerte pero salta como un animal. Ahora sus situaciones de bloqueo directo son casi todas por encima del aro y el rebote también es diferente. Velicka está jugando mucho al cuatro y eso significa que nuestros cuatros, que no son muy corpulentos, puedan tener problemas en situaciones de post bajo. Y si ponen a Antic al cinco, es una situación que difícilmente te encuentras en Liga Endesa, un cinco con tanta capacidad de tiro exterior. Todo eso hace que los espacios defensivos sean diferentes. Eso sí, siguen manteniendo una clara referencia que es Lazic, que es el corazón del equipo. Cuando él está a un nivel tan alto pueden ganar, ya estuvieron a punto en Kaunas, tuvieron la última bola para hacerlo».

McKayla Maroney denuncia que es víctima de abusos sexuales desde los 13 años

McKayla Maroney, excampeona estadounidense de gimnasia, afirma haber sido víctima de abusos sexuales por parte de un médico de la selección, en la que se ha convertido en la última revelación de un escándalo que ha sacudido esta disciplina.

«Fui atacada por el doctor Larry Nassar, el médico del equipo femenino estadounidense de gimnasia y de la selección olímpica», reveló Maroney en un mensaje publicado en sus redes sociales.

Nassar está acusado de múltiples casos de abusos sexuales a gimnastas durante los últimos 20 años. Fue el médico del equipo estadounidense entre 1996 y 2015, y llevó también al equipo olímpico en cuatro Juegos.

#MeToo pic.twitter.com/lYXaDTuOsS— mckayla (@McKaylaMaroney)

18 de octubre de 2017En febrero pasado fue acusado de 22 cargos de agresión sexual, incluidos algunos a niñas menores de 13 años. En la actualidad está detenido.

«Sé que es difícil hablar públicamente de algo tan horrible, tan personal. lo sé porque a mí también me pasó», dijo McKayla Maroney, que se hizo mundialmente famosa durante los Juegos de Londres 2012 por su extraño gesto en el podio tras conquistar la medalla de plata en salto.

«Estas cosas no pasan solo en Hollywood», dijo en referencia al caso de Harvey Weinstein. «Mi sueño era participar en unos Juegos Olímpicos, y las cosas que he tenido que soportar para llegar han sido innecesarias y asquerosas».

«Comenzó cuando tenía 13 años y continuó hasta mi retirada», concluye Maroney, que en la actualidad tiene 21 años. La exgimnasta asegura que fue atacada sexualmente antes de conseguir la medalla de oro por equipos y la plata en salto durante los Juegos de Londres.

Conte y Mourinho, de nuevo a la gresca

Antonio Conte, entrenador del Chelsea, ha exigido a Jose Mourinho, técnico del Manchester United, que deje de hablar de su equipo y se centre en el suyo, después de las declaraciones hechas por el portugués en la noche del miércoles, tras la victoria en Champions ante el Benfica.

Ahí, Mourinho envió supuestamente un recado a Cnte, que durante la semana se había quejado públicamente por el calendario, que había dejado numerosas lesiones en su equipo (Kanté, Drinkwater, Moses y Morata, entre otros).

«Yo nunca hablo de lesiones», señaló Mourinho. «Otros entrenadores lloran y lloran cuando se lesiona un jugador. Si queréis me pongo a llorar durante cinco minutos. Ibrahimovic, Pogba, Fellaini, Marcos Rojo… Puedo hacerlo, pero no quiero. El camino es centrarse en los jugadores que están diosponibles.».

«Otros entrenadores lloran y lloran cuando se lesiona un jugador. Si queréis me pongo a llorar durante cinco minutos»Jose Mourinho, Entrenador del Manchester United
Conte, que en ese momento estaba en rueda de prensa tras el empate del Chelsea con la Roma, fue preguntado por las palabras de Mourinho: «Él a menudo mira lo que sucede en el Chelsea y deberíac entrarse más en su equipo. Si se refiere a mí mi respuesta es esta: que piense en su equipo antes de hacerlo en los demás».

Conte y Mourinho ya han tenido varios enfrentamientos desde la llegada del técnico italiano a Inglaterra en el verano de 2016.

En octubre del año pasado, el United cayó 4-0 ante el Chelsea en el regreso de Mourinho a Stamford Bridge, y el portugués se quejó amargamente por los exagerados gestos de alegría de Conte. En marzo de este año, los dos entrenadores tuvieron que ser separados por el cuarto árbitro tras un rifirrafe en la banda durante una eliminatoria copera.

Al comienzo de esta temporada, Conte dijo que quería evitar acabar como Mourinho, que fue destituido en el Chelsea un año después de conquistar el título liguero.

El récord que demuestra la fortaleza mental de Nadal

Que la fortaleza mental de Rafa Nadal es uno de sus grandes activos no lo duda nadie. Ahora, un estudio realizado por la ATP, le ha puesto un dato demoledor.

Según la página de la ATP, Nadal es el único jugador entre los cien primeros del mundo que presenta un récord positivo en 2017 cuando está 15-40 abajo con su servicio. Es decir, el tenista español saca adelante más juegos que nadie cuando estos se han puesto en una situación complicada. De hecho, es el único jugador por encima del 50 % en esa estadística. Un dato crucial para entender el coraje y la tenacidad del número uno mundial.

Y todo esto, sin que Rafa Nadal cuente, ni de lejos, con el saque más potente del circuito. No es habitual verle conectar varios aces consecutivos para salirse de un problema, como si hacen otros jugadores como Isner, Karlovic o el propio Federer. Más bien al contrario. Nadal esta clasificado en la posición 33 esta temporada en cuanto a saques directos, con un total de 278 aces en 75 partidos (3,7 por partido).

La estadística demuestra que Nadal ha levantado un total de 37 juegos de 73 estando 15-40 abajo en el marcador, un 50,7 %.

Detrás de él se sitúa el búlgaro Grigor Dimitrov, con un 47,9 %. Ivo Karlovic es tercero con un 46,7 %.

Mirotic: «Me dio dos puñetazos que ni me enteré»

Nikola Mirotic ha dado su versión sobre la pelea que tuvo durante un entrenamiento con su compañero de equipo en los Chicago Bulls, Bobby Portis, y que terminó con el pívot hispano-montenegrino en el hospital con la mandíbula rota.

El portal especializado NBAmaniacs ha tenido acceso al entorno del jugador, quien ha explicado los detalles de lo ocurrido. Según Mirotic, no llegó a producirse una pelea, sino que Portis reaccionó con dos puñetazos a un momento de tensión durante el entrenamiento. «Cuando se dio cuenta, le había dado dos puñetazos que prácticamente ni se enteró», asegura el entorno de Mirotic. «No hubo peleas antes, ni me enteré cuando me golpeó», les ha asegurado el jugador, que dice también que no tuvo tiempo para reaccionar, y que cayó al suelo inmediatamente sin oportunidad de levantarse de nuevo.

Mirotic permanecerá varias semanas de baja por culpa de la fractura en la mandíbula provocada por Bobby Portis, quien ha sido suspendido por ocho partidos por su equipo.

Horarios y dónde ver el GP de Australia en vivo y en directo

Después del Gran Premio de Japón nada se ha decidido en MotoGP. Antes al contrario, Andrea Dovizioso le ganó el pulso a Marc Márquez y las distancias se han reducido a once puntos. Un mínimo colchón del español que tratará de ampliarlo en Australia este fin de semana, un circuito, el de Phillip Island, que se le da bien.

Viernes 20 de octubre

Moto3, FP1: 2.00-2.40

MotoGP, FP1: 2.55-3.40

Moto2, FP1: 3.55-4.40

Moto3, FP2: 6.10-6.50

MotoGP, FP2: 7.05-7.50

Moto2, FP2: 8.05-8.50

Sábado 21 de octubre

Moto3, FP3: 2.00-2.40

MotoGP, FP3: 2.55-3.40

Moto2, FP3: 3.55-4.40

Moto3, QP: 5.35-6.15

MotoGP, FP4: 6.30-7.00

MotoGP, Q1: 7.10-7.25

MotoGP, Q2: 7.35-7.50

Moto2, QP: 8.05-8.50

Domingo 22 de octubre

Moto3, WUP: 1.40-2.00

Moto2, WUP: 2.10-2.30

MotoGP, WUP: 2.40-3.00

Carreras

Moto3: 4.00 horas

Moto2: 5.20 horas

MotoGP: 7.00 horas

Se retransmitirán por Movistar+ MotoGP (dial 58) y también podrá seguir las carreras en directo en ABC.es

Un guardia civil en el «green»

Para alguien que vive en Estados Unidos se hace difícil explicar a sus vecinos la situación política que se está viviendo en España. Y cuando esa persona es Gonzalo Fernández Castaño, que lleva su bandera en el corazón, la tarea se vuelve dolorosa. «Es muy duro ver que quienes están fuera de la ley han ganado la batalla de los medios de comunicación -explica el madrileño, que lleva cuatro años en el PGA Tour – y cuesta explicárselo a la gente. Pero en cuanto llegas al fondo de la cuestión lo entienden rápido».

Por eso se tomó su único torneo en España en esta temporada como un reto personal. «Para mí fue muy bonito llegar a Madrid el pasado 12 de octubre y ver toda la ciudad engalanada de enseñas nacionales -reconoce-. Asistí al desfile de las Fuerzas Armadas y fue muy emocionante ver cómo la gente anima a quienes nos protegen. Quizá todo esto haya servido para que esa mayoría silenciosa (o quizá haya que decir silenciada) recupere el orgullo por una bandera que parece que solo se sacaba cuando había fútbol». En su caso particular, el golfista tenía ya pensado su particular homenaje a los cuerpor y fuerzas de seguridad. «Conocía desde hace años a Benito, hemos jugado muchas veces juntos en Valderrama y sabía que ocasionalmente le había llevado la bolsa a Álvaro Quirós en algunos torneos. Así que le dije que si quería acompañarme esta semana. Él es guardia civil y así rendiría homenaje al Cuerpo».

La respuesta de su amigo fue inmediata y ya está entusiasmado por el reto de jugar el Andalucía Valderrama Masters a sus órdenes. «Es verdad que Gonzalo no ha tenido un buen año, pero aquí siempre se motiva y espero que podamos hacer un buen torneo. Es más – apunta con una sonrisa- hemos quedado que si ganamos el año que viene me contrata de caddy para toda la temporada». El problema le puede llegar en casa, ya que «tengo tres niños y todavía no le he dicho nada a mi mujer», bromea.

La ilusión por la victoria es algo que no ha perdido el de Puerta de Hierro. «Ojalá pudiera ganar aquí y darle el homenaje que se merece a quienes nos defienden», apunta, aunque reconoce que ahora no está pasando por su mejor momento. «La temporada que acaba de terminar ha sido mala y he perdido mi tarjeta americana, o sea que para 2018 me queda jugar allí el Web.com Tour (segunda división) o volver a Europa desde abajo», reconoce. Aunque parezca mentira al tratarse de alguien con siete victorias en el Circuito Europeo, Gonzalo no puede competir actualmente a este lado del Atlántico y tendría que ganarse de nuevo su plaza en la Escuela. Pero a él no se le caen los anillos. «No pasa nada, ya lo hice así en mi primera temporada profesional y lo puedo repetir sin problema».

García y Rahm, favoritos
En el terreno meramente deportivo, los grandes atractivos para el público son Sergio García y Jon Rahm. El castellonense, cuya Fundación patrocina el torneo, desea que las lluvias caídas no desluzcan el espectáculo. Pese a arrastrar algunas molestias en su muñeca izquierda, reconoce que le encantaría repetir la victoria que logró en 2011. «Este año ya he conseguido cosas muy importantes pero aún no ha terminado». También ilusionado afronta el vasco su estreno en España, que recuerda cuando hace bien poco pedía autógrafos en el hoyo 18. «Sería un sueño vencer en este campo», confesó.

Radiografía del adiós de Ruth Beitia

A la una de la tarde del día de su retirada del atletismo, Ruth Beitia ha detenido delante del aeropuerto Seve Ballesteros de Santander el vehículo de sustitución que la han prestado. Ha llegado con tiempo para recoger a dos de las personas que la acompañan desde hace veinte años (su mánager Julia García y su psicóloga Toñi Martos) y que han contribuido a ensalzar a la figura de la atleta más importante de la historia de España. Quiere celebrar con ellas y con su entrenador de toda la vida, Ramón Torralbo («mi 50 por ciento»), una fecha feliz, plena, como aquella noche de cervezas y risas en Río de Janeiro después de su oro olímpico en salto de altura. Beitia guarda la compostura y la educación casi japonesa un par de horas después de haber comunicado la decisión más difícil de sus 38 años de existencia. «Me marcho en mi momento más dulce», cuenta por teléfono a ABC. «El atletismo ha sido extremadamente generoso conmigo».

Beitia llora de emoción en la rueda de prensa como colofón a las lágrimas de despedida que ha evacuado durante los últimos seis meses, en los que ha visualizado este final junto a su entrenador. «Sabíamos que este momento tenía que llegar», comenta sin resignación. Su cuerpo, acostumbrado al frenesí de los entrenamientos diarios desde los 11 años, ha claudicado para la alta competición.

Su percha de saltadora (1,92 metros y 71 kilos) no había consentido una lesión grave en una trayectoria inmaculada, pero los últimos seis habían sido horrorosos, según confesó en el último Mundial de Londres. Una dolencia en el psoas, molestias derivadas en la rodilla y, sobre todo, una tendinosis en el músculo supraespinoso (la fibra que más ha sufrido por el rozamiento al mover el hombro al saltar) han generado un universo de goteras en el físico de la atleta y han socavado finalmente su voluntad de luchadora.

«El atletismo ha sido para mí un largo camino de aprendizaje, en el que caes y te levantas, vuelves tropezar y te niegas a rendirte –razona la atleta en su lenguaje pausado–. Al mismo nivel que los éxitos, he pasado malos momentos. Y cada fracaso lo he superado con una sonrisa».

Beitia eligió el atletismo por genética. Procede de una familia de deportistas afincada en Santander. Su padre fue juez de atletismo y su hermana Inma, una pionera en el triple salto femenino. Junto a sus cuatro hermanos, siempre sintió inclinación por el atletismo. Y se arrancó con el cross, la gran cantera de este deporte en España, al decir de muchos sabios. Pero su espigada talla a los 11 años llamó la atención del técnico que, sin fisuras, la ha adiestrado y corregido desde aquel día en las pistas de la Albericia, Ramón Torralbo.

–¿Por qué escogió usted el salto de altura?

–«Siempre digo que el salto de altura me eligió a mí. No fui yo la que se decantó por esta especialidad», confiesa durante la conversación.

Fuerza de voluntad

La opción resultó beneficiosa para la cántabra. Su talento la elevó por encima de las categorías reglamentarias. «Cuando era cadete ya vino con nosotros a la selección júnior en el Mundial de 1995. Por encima de su edad. Tenía grandes virtudes y una enorme fuerza de voluntad», recuerda Jorge González Amo, actual responsable del mediofondo español y seleccionador júnior en aquellos años.

Siempre al amparo de Torralbo, Beitia estableció rivalidad con la navarra Marta Mendía, hoy una de sus mejores amigas y una de las atletas que la impulsó al progreso en las marcas y en los campeonatos españoles. El atletismo es un viaje de largo recorrido, suelen decir los preparadores, y la saltadora cántabra ha aplicado ese teorema hasta las últimas instancias. Siempre se supo que estaba, pero no empezó a despuntar desde 2005, plata en el Europeo de pista cubierta.

Luego vino el torrente. Bronce en el Mundial de pista cubierta (2006, 2007, 2014), platas sucesivas en el mismo certamen (2009, 2010, 2011, 2016), oro en el Europeo al aire libre (2012) y en pista cubierta (2013). Catorce medallas internacionales que culminaron en el verano de 2016 con la púrpura de la cima conquistada a base de tesón y esfuerzo. El oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

«A veces los sueños se cumplen», escribió en las redes sociales en la víspera de la final olímpica, 11 de agosto de 2016. Aquella tarde en Brasil, Beitia hizo cumbre con un ritual de gestos que provienen de su devoción por la psicología. Desde los 21 años trabaja con Toñi Martos la faceta mental de su preparación y desde hace muchos menos cursa estudios universitarios de psicología en la UCAM de Murcia. Beitia movió los dedos de la mano extendidos hacia el horizonte, se dijo varias veces sí con la cabeza y emprendió la carrera de once zancadas hacia el éxtasis. Franqueó 1,97 metros y ganó la prueba. «Desde pequeña sueñas con un día así –rememora para ABC–. Me abracé a Ramón, salté el foso, y me dirigí a la verja para abrazarme y hablar con los periodistas. En esos momentos pensaba que no había nada más bonito en la vida que el atletismo».

El oro en los Juegos deparó, sin embargo, un año de estrés para la campeona, cuyos usos y costumbres –entrenamiento exhaustivo, alimentación vigilada, vida de monja– fueron alterados por eventos, compromisos con patrocinadores, entrevistas, reuniones y comidas promocionales. «Necesitaba una cura de humildad», admitió el pasado agosto en Londres, donde acudió al Mundial sin estar convencida de haber superado un calvario con las lesiones.

En el mismo estadio olímpico en el que había decidido retirarse después de una decepción por el cuarto puesto sin medalla en los Juegos de Londres, compitió por última vez el pasado verano. Fue la primera eliminada en la final con un salto de 1,92 y rozando el listón. Ruth, la campeona que emergió de sus cenizas, había emprendido la senda de la retirada.

Expuesto el adiós, es complicado encontrar a alguien en el atletismo español que hable mal de Beitia. «No sé qué contestar a eso –responde la implicada–. Supongo que me he esforzado en ser buena persona, en ayudar al prójimo y exhibir siempre un carácter amigable. Creo que también he sabido escuchar».

Las «Cuchipandi»

Beitia se declara amiga de sus amigas. Y en ese ámbito nadie más que el grupo de las «Cuchipandi» cumple esa función. Son un racimo de atletas unidas por la química personal y una cierta relación generacional que quedan para comer, se juntan para alguna juerga y mantienen contacto por whatsapp. Son Úrsula Ruiz, Berta Castell, Irache Quintanal, Mercedes Chilla, Dana Cervantes y Carlota Castrejana, entre otras atletas y ex del mundillo que se presentan como amigas y residentes en España.

«Todo lo que soy como persona se lo debo al atletismo –se despide Beitia–. Me ha aportado tantos valores, perseverancia, motivación, rivalidad bien entendida…, que lo puedo y lo debo aplicar a otras facetas de la vida que emprendo ahora».

En el futuro que se abre a sus pies, la campeona no quiere ser entrenadora. «No me veo para nada», dice. Desde que es quien es, ha llenado su vida con otras inquietudes y ocupaciones. Estudia psicología gracias al gran patrocinador español de los deportes olímpicos (la UCAM), es diputada regional en Cantabria por el PP, pertenece a la junta directiva de la Federación de Atletismo y a la Asamblea del Comité Olímpico Español (COE) y es embajadora, entre otras empresas, de Nike y GoFit. «Con esto puedo llegar tranquila a final de mes».

Una jornada negra para Íker Casillas

La tercera jornada de la Champions League resultó especialmente «negativa» para el español Íker Casillas, que, además de regresar a la suplencia ante el Leipzig y presenciar la derrota del Oporto desde el banquillo, vio cómo el guardameta belga Mile Svilar, del Benfica, le arrebataba este miércoles el récord que ostentaba como portero más joven de la historia en debutar en la máxima competición continental.

Aunque aún no se ha estrenado en la liga portuguesa, Mile Svilar, con 18 años, un mes y 22 días, se convirtió en el portero más joven en la historia de la Champions League al comenzar como titular en el partido que enfrentó al Benfica con el Manchester United. Hasta este miércoles, ese récord estaba en posesión de Casillas, que debutaba con el Real Madrid el 15 de septiembre de 1999. Un estreno que tenía lugar frente al Olympiacos cuando tenía 18 años, 3 meses y 26 días.

La pérdida del récord no fue la única nota negativa para Casillas en la tercera jornada de la Champions, en la que vio perder al Oporto en su vuelta al banquillo cinco años después de que Mourinho le sentará en el Real Madrid. La decisión técnica de su entrenador, Sérgio Conceição, en la visita al Leipzig ha provocado que en Portugal comience a generarse el mismo debate que se creó en España en 2012, cuando «Mou» dejó al internacional en la suplencia del Real Madrid.